Pasos para el uso del vendaje de emergencia
6 pasos clave
Evaluación de seguridad y exposición de la herida: garantice la seguridad en el lugar y aplique hemostasia simple (presión directa) si es necesario. Corte/rasgue la ropa para identificar el punto y la cantidad de sangrado.
Almohadilla de posicionamiento: Coloque el centro de la almohadilla directamente sobre el punto de sangrado. Para heridas punzantes, la almohadilla debe proporcionar una cobertura suficiente y una presión uniforme.
Fijación inicial: apriete el vendaje y envuélvalo alrededor de la extremidad 1 o 2 veces para asegurar la almohadilla y establecer la tensión inicial.
Colocación de la barra de presión (clave para la presión): tire del vendaje sobre la barra de presión para formar una palanca y luego dóblela nuevamente sobre la almohadilla. Debería sentir un aumento notable de la presión y una disminución del sangrado.
Continúe envolviendo y ajustando la tensión: Continúe envolviendo, asegurándose de que cada vuelta sea segura y sin arrugas o espacios visibles. Ajuste la presión nuevamente si es necesario.
Asegure con sujetadores: Finalmente, asegure el extremo del vendaje con los sujetadores. Compruebe que se mantiene la presión y que el extremo no retrocede.
3 puntos clave (errores más comunes cometidos en el sitio)
Presión suficiente y constante: Después de aplicar la presión inicial, mantener la tensión con envolturas posteriores. Si la toalla sanitaria está empapada de sangre, no la levante para comprobarla; Continúe aplicando presión y envolviendo.
Evite el desplazamiento: al envolver, utilice la palma de la mano para estabilizar el centro de la almohadilla y evitar que se aleje más del punto de sangrado.
Asegúrese de que el sujetador esté bien sujeto: si no está bien asegurado en el extremo, puede soltarse fácilmente durante el movimiento y provocar más sangrado.